Visitar el Teatro Británico es, sin duda, una experiencia multisensorial. Desde el instante en que cruzamos el lobby, percibimos el olor a pintura fresca que nos recuerda que una nueva obra está próxima a estrenarse. 

El imponente lobby está ahí para darnos una calurosa bienvenida y anticipar lo que nos espera en la sala. Mientras caminamos por el pasillo, entre las butacas, basta con levantar la cabeza para ver el escenario brillante, luego mirar a mezzanine y presentir que Shakespeare observa desde lo alto. 

Se aproxima “Como te gusta”, una de las comedias más famosas de Shakespeare, y tuvimos la oportunidad de ver el escenario recién armado con la escenografía lista para la obra. Fuimos privilegiados con esta visita a puertas cerradas, una experiencia que solo se completará cuando veamos la obra en escena, porque mirar el escenario vacío es solo la mitad del encanto. La magia llega cuando la vemos cobrar vida con los actores.

Estar ahí, sin público, nos recordó que el teatro sigue sus propias reglas y sus propios tiempos; por eso es tan especial. Si tienen la oportunidad, no se pierdan “Como te gusta” y déjense envolver por la magia del Teatro Británico. Después de esta experiencia, creo que no podré perderme esta obra ni ninguna otra que presente el Teatro Británico de ahora en adelante. 

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Amparo Izarra

Británico Cultural
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